hasta que el horóscopo nos separe

hoy les voy a contar una historia que parece salida de una peli de bollywood pero es moneda corriente en el norte de este dichoso país.

Los dos son conocidos míos así que si bien no hablan español, el cambio de nombres me parece necesario.

Ella se llama Djoti y trabaja como cajera en una tienda. Tiene 24 años y es súper tímida. La conocí el día que tuve que esperar una hora mientras cocinaban todas las pakoras necesarias para el desayuno en Motia Khan.

Yo hago abuso de mi ser extrovertido, sobre todo cuando me topo con una india vergonzosa. Entonces me despacho con cualquier disparate, por ejemplo, querer presentarle a mi amigo Prem.

Ambos solteros, ambos divinos y en edad de casarse: bingo.

La chica se rehusaba pero cuando vio la foto de Prem le gustó y aceptó pasarme su número de celular, y mi amigo se enganchó enseguida pues la chica es linda y él está desesperado por ponerla. Y enamorarse (?).

Quedó ahí, corrieron los meses y yo pensé que nada había pasado hasta hace unos  días, cuando me enteré de que Prem y Djoti estaban saliendo. Se gustaron desde el minuto cero. Salieron, pasearon, hablaban de futuros viajes y de mudarse a Kerala. Mi amigo me contaba todo esto y yo me hinchaba de orgullo por haber sido la celestina que terminaba con dos tristes soledades.

Pero claro, esto es india y a la India le encanta el drama.

Resulta que desde el vamos ellos corrían con una desventaja: son de castas y de comunidades diferentes. La casta de ella es mucho más alta que la de Prem y eso a los padres de mi amigo les cayó súper mal.

Ya les conté que en algunas provincias de India como Haryana y Uttar Pradesh (de donde es Prem) para que una pareja (o dos familias) se únan es requisito fundamental pertenecer a la misma comunidad y ser de la misma casta. Una vez que eso se consigue no queda todo ahí, sino que tienen que ganar sueldos parecidos (ella menos que él) y sus horóscopos tienen que ser compatibles. Resulta que hay 36 puntos de sus horóscopos en los que tienen que coincidir al menos en 19, si eso no se da se cancela el noviazgo y chau pinela.

Así de fácil y así de cruel.

Los padres de Prem no son muy flexibles, sobre todo poque él ya está en edad de casarse, pero lo vieron tan enamorado que decidieron ceder ante las diferencias mayores, dejando todo en manos del horóscopo. Si se cruzaban las cartas natales y coincidían en 19 o más de los 36 puntos, entonces aprobarían el noviazgo.

Prem y Djoti estaban felices y nerviosos y cada día más enamorados, porque obvio que si mezclan dos jóvenes vírgenes de veintipico con una historia de amor complicada resulta en una pasion descomunal y prohibida que quita el sueño.

Una semana estuvieron en vilo hasta que los cálculos se hicieron y el resultado salió a la luz.

Catorce coincidencias. Catorce.

No importó el amor por Kerala, ni las ganas de viajar a Suiza ni los nombres de los hijos ni el fanatismo por el fútbol que los dos compartían. Ya no había de donde agarrarse y las familias no se iban a unir.

Entonces Prem me contó que todo quedó en el olvido y que ya no podría volver a ver a Djoti. Ni siquiera como amiga.

Y no sólo eso, sino que los padres de Prem están buscando una reemplazante para casarlo lo antes posible, entonces, mientras él se trata de olvidar de Djoti recibe cinco fotos por día de mujeres que sí son de su comunidad y sí de su misma casta y probablemente el horóscopo y lo demás ya esté chequeado.

Ella, en un intento de salvar el verdadero amor, le propuso irse juntos de viaje sin que sus padres se enteren, y si veían que el viaje juntos salía bien, imponerse ante la familia de él hasta que éstos acepten.

Mi amigo lo pensó, pero conoce sus limitaciones y sabe que por muy abierto que sea, hay cosas que no se anima a hacer pues la decepción de la familia sería demasiado grande.

Ella desconsolada, él sintiendose un boludo sin coraje y otra pareja que queda en el olvido gracias a la maldita tradición india. Prem probablemente se casará con quien sus padres elijan, Djoti se va a recuperar y tal vez pueda enamorarse de alguien que no sea del norte. Lo que sí es seguro es que, aún amándose, no se van a cruzar nunca más.

Happy Holi

El domingo por la mañana abrí la puerta de casa y como si fuera un sueño hecho realidad, Martín estaba sentado en mi mesa, vistiendo mi pollera verde y un top haciendo juego.

Durante tantos meses deseé que mis amigos pudieran ver lo que yo estaba viendo, asombrarse, enojarse y reirse con esas particularidades indias que no se pueden explicar y que las fotos no terminan de enseñar. Hoy tengo la dicha de compartir las calles de Delhi con mi hermano sol, con mi mejor amigo y con quien desde hace años compartimos todo lo que nos es posible porque, simplemente, nos cuesta no hacerlo.

Y más allá de que conozco Delhi y ya estoy acostumbrada al ritmo de la ciudad, con Martín todo es nuevo otra vez, llegamos a un barrio y es lo mismo que cuando llegamos a La Paz, en ese primer viaje largo en enero de 2012. Es eso, no importa si el día es lindo, la ciudad es perfecta o tenemos la guita necesaria para pasarla genial, todo puede salir mal e igual nosotros la pasamos increíble.

Mañana, gracias a que Andrés es genio y se queda con julia, vamos a tomar nuestro primer tren indio que nos va a llevar a Mathura y de ahí iremos (no sé cómo) hacia Vrindavan, dos de las ciudades más importantes de Lord Krishna, y por tanto, las más importantes para festejar holi.

Holi es un festival que se celebra en toda India (sobre todo en el norte) durante marzo y los días son signados por la luna llena,  éste año holi se celebra el cinco y seis de marzo. Hay varias historias que cuentan los orígenes del holi, pero como nosotros vamos a Mathura, ciudad donde nació Lord Krishna, les cuento esa historia: En Vrindavan y Mathura, donde el dios Krishna creció, el festival se celebra durante 16 días (hasta Ragpanchimi en conmemoración al amor divino de Radha por Krishna). Se cree que Krishna popularizó este festival por sus travesuras. Se quejó a su madre por el contraste entre su color oscuro (azul) y el color claro de su consorte Radha. Entonces la madre de Krishna decidió colorear la cara de Radha. También escuché que cuando Krishna ya estaba entrado en años, tenía muchas amantes y para distinguirlas les pedía que usaran un saree de cada color. En fin, hay muchas historias y muchas formas de celebrar holi. En Barsana, una ciudad en Uttar Pradesh, holi dura dos semanas y durante uno de los primeros días de la celebración las mujeres se reúnen y atacan con palos a los hombres, que se defienden con escudos. Es un juego, aunque más de una aprovechará para descargarse con el marido o familiar que la oprime. En la mayor parte del norte de India holi comienza hoy con grandes hogueras que simbolizan el bien venciendo al mal. La gente se reune a cantar alrededor de estas hogueras y celebran hasta tarde entrada la noche. Mañana temprano arranca de nuevo la celebración de colores, donde unos a otros se tiran con polvos de colores y bombitas de agua.

lathmar-holi

lathmar holi, mujeres contra hombres en Barsana

Lo divertido es que NADIE SE SALVA de quedar coloreado. Ya sea porque te tiran agua rosa o se acercan a llenarte la cara de polvos violetas mientras te dicen “happy holi!” vas a quedar manchado de pies a cabeza.

Y nosotros vamos al epicentro de la fiesta. Mucha gente (sobre todo mi amiga Samrita) me advirtió sobre el peligro de holi en Vrindavan. Resulta que muchos, con la excusa de la fiesta, manosean a las mujeres y se pueden llegar a poner pesados. También se ponen todos en pedo y toman bhang, una bebida con marihuana, entonces están un tanto del orto. Eso sumado a la aglomeración de gente.

holi_pulver_farben

Los consejos que nos dieron:

  • Se supone que tenés que usar ropa que no te importe que quede arruinada por completo. Pero tiene que ser blanca, así se ven los colores y es más divertido. Si usás negro sos botón.
  • No todos los polvos de colores que se venden son sanos y naturales. Muchos son tóxicos y puede que hasta te dejen ciego temporalmente (Obvio, es India, todo tiene su lado terrorífico). Entonces, para protejerse y sobre todo para evitar tener la piel de colores durante una semana, hay que bañarse en aceite de coco (o cualquier aceite), incluso en el pelo.
  • Pañuelo que cubra el pelo y lentes de sol
  • Ropa que no transparente nada cuando se moje.
  • No comer nada que nos den en la calle porque todo estará contaminado con droga (?)
  • No llevar la cámara.

Sí, esta última hace llorar al niñito krishna, pero parece que es imposible que la cámara sobreviva al festival, sobre todo si es en Vrindavan, donde todo es un descontrol y no tenes dónde escapar del agua coloreada.

Primer tren, primer holi  y todo esto con mi mejor amigo. Mi sueño dorado. Mañana, si es que no terminamos molidos, les contamos como nos fue. Besos a todos y HAPPY HOLI!!

12150.600x450

lluvia de colores. imaginen la cámara rn medio de ese desmadre.

12147.600x450

así terminaremos

Holi-Vrindavan-300x190

109420836_highres

Vuelta al Ruedo

Acabo de llegar de mi primer día en Motia Khan y estoy tan pasada de revoluciones que tuve que servirme una tacita de clona pues era eso o dormir cuatro horas de siesta reparadora y no puedo hacerlo porque tengo que seguir trabajando desde casa. Ya sé, mis amigos, que cada post que hago cuento que me dispenso una pastilla, ustedes deben pensar que soy pastillera, pero yo sé que no me juzgarán. 0,25 de clona y un vaso de agua no se le niegan a nadie.

Este post arranca cuando tomé el rivo y lo escribiré mientras surte efecto así que muy probablemente empiece trágico y termine con una bella melodía de Thalia de fondo y muchas florecillas y cuentos de felicidad. Ya veremos.

Apenas bajé de la estación de Metro Ashram Marg me tomé un cyclerickshaw que por hacer 15 cuadras me quiso cobrar 150 rupias. Mi amor. Le pagué 50, que es mas de lo que debería ya que es Old Delhi y la gente paga nada. -Volví con poca occidentalidad residual, pensé.

Apenas entré fui a saludar a la escuela, donde me encantó ver chicos nuevos que empezaron en el mes de febrero y, sobre todo, ver que Sargi y Kajal andan muy bien con los símbolos en hindi y muy prolijas con el abecedario. También aprendieron algunas frases en inglés y van limpias y peinadas (kajal sobre todo).

Subí al tercer piso porque no me aguantaba las ganas de abrazar a Chenna. La vi sentada en el piso, raquítica y pelada. Las piernas dos palitos como siempre. Está bien, todos tuvieron el virus, por eso están relativamente más flacos que antes de irme a Buenos Aires. Apenas me vio me abrazó y no me soltó hasta que me fui y no sin mucho llanto. La madre volvió a decirme que me la traiga a casa, que ella no la quiere porque ya tiene dos más. Igual sé que a veces se pone celosa de que que Chenna sea tan cariñosa conmigo asi que no es para tomar tan en serio.

Hablamos con algunas madres, casi todas quieren operarse para no quedar más embarazadas así que ese será uno de los desafíos para este año.

Dos horas después nos fuimos con Samrita a la estación del metro y tomamos un café con comida deliciosa para tener nuestra reunión sobre los temas pendientes. Samrita arracó con:

– podemos empezar a hablar de las muertes

– Cuántas hubo?

– Algunas. Ancianos, dos sobredosis, una mujer en circunstancia dudosa pues sufría violencia familiar pero murió envenenada. Uno se quemó, niños desaparecidos que no se sabe si están muertos.

– …

– la mujer que murió tenía cinco hijos. dos de ellos son del actual marido que le pegaba y éste se los llevó a un slum cercano. los tres restantes eran de un matrimonio previo, su ex marido que se tiró a las vías del tren hace ocho años así que esos niños hoy necesitan un hogar ya que no pueden quedar solos en motia khan porque seria muy peligroso. Hay que ocuparse de eso.

-Ok. Kajal me contó que Sargi empezó a inhalar pegamento hace unos días.

– Sí, ya hablé con ella, vamos a darle una oportunidad porque la amenacé con que si no deja y se enfoca en la escuela la vamos a internar en un lugar para superar su adicción y no va a poder volver a MK por tres meses.

– Sé que Kajal y Sargi son muy buenas con el bordado y les divierte mucho. Para el lunes voy a traer kits de bordado para ellas como regalo por haber asistido estos meses a la escuela y por sus progresos. Kajal se lo merece y Sargi tiene que desviarse de las drogas. Aparte necesitamos modelos para que las niñas que todavía no se engancharon y asisten sólo a veces a la escuela, como Chulbuli, se copen.

Después de darle con un caño a World Vision, una ONG católica que sólo va a sacar fotos y a llevarse nuestro crédito, concluimos con la urgencia de la guardería. No puede pasar más tiempo mientras esperamos que tal empresa o tal otra nos la banque. Hay que arrancarla cuanto antes. cada día, cada mes que pasan los más chicos tirados por ahi, mendigando, sin tocar un juguete, sin recibir una caricia, es un mes perdido. Es nuestra prioridad.

Terminamos la reunión y me subí al metro aceleradísima. Estoy como si no hubiese dormido en cinco días.

Es que a a veces me olvido que Motia Khan no es precisamente Rincón de Luz. Veo las caras felices, las fotos de los chicos mostrando sus cuadernos completos y siento que están mejorando. Pero la realidad es que hay una hora en que nosotros nos vamos, las maestras terminan de enseñar, se hace de noche y todo vuelve a ser un infierno. Un infierno al que están acostumbrados, pero no por eso es menos horrendo.

Hay unos cincuenta niños que no entran en nuestros números pues mendigan todo el día. Se van tan temprano y vuelven tan tarde que nunca llegamos a verlos. Tenemos que llegar también a ellos.

Hay años de trabajo por delante.

Pero como aprendí acá, es importante entender que no se puede cambiar a la india. No voy a solucionar nada del desastre demencial que vive su gente. Hay que aceptar que no se puede todo. Hay que trabajar en lo posible y enfocarse en lo positivo para no quedar internado en un psiquiátrico.

Eso haré.

10678_10153090845954659_8221362470932815484_n

Kajal

10981358_10153090847439659_6896515040106831823_n

11039195_10153090838564659_1375817158639093572_n

nominada a foto mas cursi del año

Un Tinder para toda la vida

Esta mañana mientras me acicalaba me sonó el celular y vi que eran mis 10 pretendientes del día en Shaadi. Shaadi es una aplicación que te bajás en tu teléfono y funciona como un Tinder pero en vez de buscar gente para salir y ver qué onda, se busca candidato para casamiento.

Cuando subís tu perfil te preguntan desde qué color de piel tenés hasta cuánta plata ganás anualmente. Y no todos los perfiles los suben los candidatos en cuestión sino que es muy común que los padres busquen pareja para sus hijos.

Si no fíjense en esta publicidad de Shaadi.com donde una madre sufre pues su hija no demuestra mucho apego por las tradiciones y no encuentra candidato para casarse. El padre le cuenta a la pobre mujer que gracias a Shaadi.com encontró como 50 posibles maridos para la joven rebelde.

Esto es muy común en India porque aun entre las familias más abiertas y modernas, cuando van pasando los años y los hijos no se casan, los padres empiezan a presionar. Ni hablar que los padres conservadores prefieren tener a todos sus hijos casados antes de los 25 años. Entonces, podés tener la suerte de que no te elijan a tu marido o mujer, siempre y cuando no pases de los treinta.

En tu perfil es obligatorio aclarar tu edad, comunidad (casta), color de piel, horóscopo (con ascendente, luna en qué planeta y demás), nivel de estudios, trabajo que desempeña el padre, sueldo y si la suya es una familia apegada a las tradiciones o no. Es que, aunque a ustedes les parezca demasiada información, piensen que se busca alguien para toda la vida.

Como este fenómeno me parece de lo más interesante decidí armarme un perfil en Shaadi y me llegan muchos candidatos cada dia, la mayoría de mi edad o mayores. Hombres de 32 para arriba que nunca estuvieron casados, con esto me refiero a que tuvieron raros si no nulos encuentros sexuales con el sexo opuesto. A eso hay que sumarle dos datos más: El primero, la mayoría de las mujeres indias están en la casa y salen poco y nada. Hoy viajaba en subte y confirmé una vez más que de los ocho vagones sólo uno está lleno de mujeres. En los siete restantes viajan hombres. Siete a uno. Y eso que vivo en la capital. En la calle también se nota la mayoría abrumadora de hombres.

El segundo dato: En india hay más hombres que mujeres. El estado donde hay diferencia mayor es Haryana, al norte de Delhi, con setecientas mujeres cada mil hombres. Es que como dice el refrán indio, “Tener una hija es como plantar una semilla en el jardín de otra persona”. Son caras porque trabajan poco, hay que juntar plata toda la vida para la dote y una vez que se casan se mudan a vivir con su nueva familia. Entonces sucede que abortan o matan a las recien nacidas esperando que nazca un hijo varón al que después no tienen con quién casar. Eso da lugar al tráfico de esposas. Las compran de estados pobrísimos como Bihar o West Bengal y se las traen a Haryana para casarlas con estos hombres desesperados. Imagínense estas pobres mujeres, que son compradas por nada y deben cruzar medio país para ir a parar a una familia que en el mejor de los casos no la muele a golpes si se queja de algo. Y se tiene que acostar con un tipo que no eligió y fumarse toda la vida a una suegra insufrible.

Hay campañas para alentar a las familias a celebrar el nacimiento de una niña, pero todavía son inútiles en los estados más conservadores.

Mi amigo indio, (con el que ya me arreglé por cierto) me contó que ni en Shaadi puede encontrar mujeres. Que el 70% de los perfiles son hombres. Shaadi sirve sobre todo si sos mujer.

Entonces pienso y deseo unir soledades. Samrita y mi amigo indio. Los voy a presentar. Se imaginan?

10906109_10153011924784659_322568947736196491_n10943061_10153011924779659_6452077030049164923_n

10942587_10153012004454659_484300545204625435_n

carroza en el Republic Day “Beti Bachao, Beti Padhao” significa proteger y educar a las niñas.

Así es India

El sábado a la noche llamamos a Mamila a que oficie de niñera para poder irnos a una cena en la casa de una argentina amiga. Amo que este blog nació siendo un medio para contar el crecimiento de mi hija y casi que ni la nombro, las veces que hablo de ella son para contar cómo la dejo a cuidado de otros para salir a hacer mi vida. Bien, continúo pues ya hablé suficiente de mi hija por hoy.

Cuestión que había latinoamericano variado y yo, cómo siempre, hiperventilé y me emocioné tanto que terminé cantándole el tema de la novela María la del Barrio a la cónsul mexicana, a un chileno le dije que me da mucho asco la palabra “pololo” y en un momento interrumpí una charla profunda de política entre andrés y un funcionario colombiano para decir “vengan que se armó la fiesta negra”. No sé bien qué carajo es una fiesta negra mas me pareció propicio evocar ese vocablo pues tenía dos vinos Norton encima.

El domingo, como todos bien sabemos, tenía turno para que el curandero Patricio me saque el diablo de adentro mas recibí un whatsapp de mi amiga miembra de secta Samrita en el que me decía que la mujer de Motia Khan que había sufrido el aborto espontáneo el domingo anterior se había escapado del hospital y al seguir con fiebre volvió a internarse pero en otro hospital. Así que tuvimos que posponer a Patricio y quedamos en encontrarnos en el centro de Delhi para ir juntas a este hospital que queda en los quintos infiernos.

Nos encontramos a las 3 de la tarde en una de las estaciones de la Yellow Line del Delhi Metro. El subte de Delhi no sólo es genial y limpio y la frecuencia es óptima sino que llega a todos lados. No es como en argentina que tenés una parada cada cuatro cuadras mas si te caés un toque del mapa ya no podés contar con el subte, acá llega muy lejos y constrantemente están construyendo estaciones nuevas. Esta estación estaba un poco muerta, no había ni el loro así que no encontramos ningún Auto Rickshaw que nos acercara al Hindu Rao Hospital, que quedaba a unas quince o veinte cuadras. Apenas encontramos a un cycle rickshaw wallah que se ofreció a llevarnos a ámbas. Yo estaba reticente pues me molesta que el tipo tenga que cargarnos a las dos, pero Samrita me dijo que están acostumbrados y que no joda y yo soy muy dócil y bastante vaga para caminar así que accedí.

Ni bien arrancamos ya era todo una lágrima pues ibamos a paso de tortuga y el camino era todo de subida. Entonces el tipo nos preguntó a qué nos dedicábamos y le contestamos que al trabajo social. “¿Y ayudan a la gente? porque tengo un amigo que necesita ayuda”.

El hombre nos contó que un amigo suyo tuvo un accidente con su rickshaw, lo chocó un auto y casi se muere. Lo salvaron pero perdió una pierna. Obvio el auto no paró, en este país los autos no paran cuando atropellan a alguien, menos si ese alguien es pobre. Entonces este pobre hombre pasó un mes en el hospital y ya le habían dado de alta pero sin una pierna no podía hacer más su trabajo de rickshaw puller, así que él, su mujer y sus siete hijos estaban sobreviviendo con ayuda de los otros pullers como él que le llevaban alimentos pero que estaban desesperados.

Con Samrita nos miramos y automáticamente le dijimos que íbamos a ayudar a su amigo, que nos diera su dirección.

Lo bueno de Samrita es que es como yo pero en versión india, no lo piensa ni un minuto, le sale ayudar como a mí, se mete en bardos que muchos evitarían igual que yo. Es como tener una compinche del trabajo social. La amo.

Charla va charla viene llegamos a una zona de subida que estaba completamente desolada de humanos mas REPLETA DE MONOS. No les puedo decir cuántos había pero seguro más de cien. Salían por todos lados. Era el camino y a los costados mucha vegetación y monos. Sin humanos, sin casas. árboles y monos. Samrita me dijo que mejor bajáramos porque el camino era demasiado empinado para que el puller tire del carro. Yo le dije “sabías que estos monos nos pueden comer el cerebro?” “sí, no los mires a los ojos, caminá sin llamar la atención y por el amor de dios NO SAQUES LA CÁMARA.” Ahí me morí de susto porque yo hice un chiste y Samrita, que se crió en medio de la selva en Assam, no se estaba riendo, estaba tan asustada como yo.

Pasamos entre los monos asesinos y llegamos al hospital de la muerte.

No les puedo describir el lugar pero imaginen un descampado horroroso y una construcción enorme tipo el posadas en el medio. Así es el Hindu Rao hospital.

El interior parecía haber sufrido un atentado de bomba. Estaba destruido, sucio y la gente acampando en el piso pues a veces esperan días y días hasta que alguien les da bola.

Nos encontramos a la pobre Kamlu que estaba tirada, ensangrentada y volaba de fiebre. Samrita fue a hablar con los doctores y volvió diciendo “hay que esperar porque ahora no pueden atendernos”.

Un segundo me quedé esperando y pensé ¿qué haría Andrés en mi lugar? Me lo imaginé gritando y peleándose con todo el equipo médico entonces decidí probar suerte e ir a hablar haciendo uso de mi mejor blancura occidental.

“es que no la pudimos atender porque tenemos dos bebés que están a punto de morir, ella no es prioridad”

“el bebé de ella murió primero, hace una semana, y todavía lo tiene adentro, así que sí es prioridad”.

En menos de diez minutos estaba en una cama con una via puesta. Así de fácil.

Después de un rato llegó la hermana de Kamlu y nos volvimos a nuestras casas. Cuando pasamos por la zona de los monos, vimos desde el auto rickshaw que estaban atacando a un perro. Una camioneta que llevaba a un becerro todo ornamentado paró y sus ocupantes bajaron a ayudar al perro exponiéndose a los monos asesinos y sin poder hacerles nada, porque el mono es un animal sagrado.

“así es India” dijo Samrita.

India en su máxima expresión, respondí yo.

La tolerancia o Cómo me anoté en la jornada del curandero Patricio.

Ya cumplimos seis meses en India y esas épocas donde me agarraba la chiripiorca y no salía sin el clona en la cartera quedaron atrás.

Creo que fue en septiembre donde dije “OK, necesito medicación” y arraqué la búsqueda de un psiquiatra indio que me recete algo para pensar menos. Estaba muy bipolar: a las 4 de la tarde llegaba a casa y le gritaba a Andrés “soy feliz, soy muy muy feliz” y a las cinco menos cuarto estaba pensando que seguro me estaba por morir, que el mundo es una mierda y viendo todo absolutamente negro. Así todos los días.

Mi búsqueda de psicólogo en india fue un fracaso pues esta gente no conecta con sus emociones. Les chupa un huevo lo que sienten, ellos trabajan, piensan en cuando casarse, comen y festejan. Nadie piensa “a ver, ¿estoy bien o estoy del orto?” y saben què? los aplaudo. Lejos estamos nosotros los argentinos que absolutamente todo el tiempo estamos cuestionando cada decisión que tomamos o cada emoción que sentimos. Acá eso no tiene lugar porque o te estás cagando de hambre y pasás 24 horas diarias pensando en llegar a la noche con la panza llena o estás podrido en plata y reemplazás el malestar gastando. Aparte la gente labura 24/7 y sin vacaciones, imaginen que no existe “buen fin de semana” en hindi pues el concepto de descanso el fin de semana es relativamente nuevo para ellos.

La cosa es que finalmente fueron pasando los días y todo ese miedo se fue, ya me siento en casa y tranquila. Sólo hay dos cosas que aún no he superado y son menores mas me molestan un poco: La gula y la falta de amigos.

En el bendito país de Lord Ganesh no está de moda ser flaca. El modelo de mujer acá dista mucho del argentino, en las publicidades no ves chicas escuálidas, e incluso cuando alguna tiene que aparecer en ropa interior tienen panza. No existen los productos light y TODO, ABSOLUTAMENTE TODO plato de comida tiene litros de aceite.

Acá se vende manteca de medio kilo para arriba, ¿quién va a querer la de cien gramos si esos cien gramos alcanzan solamente para un sánguche? Sí, leyeron bien, esta manga de seres humanos agarran un pan lactal, le untan cien gramos de manteca a temperatura ambiente y le enchufan el otro pan como si no se tratara de un acto casi criminal.

Si las botellas de litro de aceite Cocinero se vendieran en este país, me la juego que le cortarían el pico dosificador pues con ese pico diminuto no sale el medio litro de aceite necesario para cada brebaje.

Y, obvio, todo es frito. Se te mancha la ropa con comida y al toque notás que esa delicia que estás manducando te deja una aureola de aceite tal que tenés que tirar la remera a la basura.

Encima este país te obliga al sedentarismo. Salís a la calle y hay 40 tipos esperándote para llevarte a donde vayas, no te ocupás de la casa porque tenés mucama, niñera, jardinero y la mar en coche. Salís a correr y en cada esquina te arremeten 40 niñitos mancos a pedirte rupias. Si no hace demasiado calor, el frío viene con todo el smog de la cuidad más contaminada del planeta.

Este estilo de vida de holgazanería y manjares lleva, como todos sabemos, a la gordura flacida. Y esa es la gordura más nefasta, pues incita al cachetazo. El que ve a un gordo flacido y no siente deseos de azotarle, que tire la primera piedra.  Cuando yo estaba en plena época de vigorexia, corría y hacía aparatos y tenía las piernas de gabi sabatini. estaba un tanto MACIZA sí, pero al menos tenía algo de tonicidad. Ahora estoy rolliza y blanda.

En cuanto a la falta de amigos, si bien están las francesas y mi amiga colombiana, no tengo suerte con los nativos.

Recuerdan a mi amigo indio? Bueno, no fui a su cumpleaños y me hizo una escena como si lo hubiese plantado en el altar. Yo no tengo doce años, chicos, no voy a tu cumple, te cae como el culo, OK, resolvemos en 10 minutos pero no me sermonees ni hables de “un amigo es un tesoro que hay que cuidar” pues chau chau.
Y con una chica india NOS ESTAMOS CONOCIENDO y todo iba viento en popa hasta que cuando le confesé mi ateísmo me contó que ella tampoco es religiosa pero sí creía en un curandero llamado Patricio. Acto seguido me invitó a su jornada de curación este domingo donde vas al mediodía, te dan un token y esperás horas hasta que llega tu turno y Patricio, mediante la imposición de manos, te saca el problema que te aqueja.
Si bien para mí dios y el curandero patricio son la misma cosa, enterarme de que mi nueva amiga amorosa y con conciencia social adora a un curandero dañó las fibras de mi corazón.

Pero saben qué? si algo he aprendido en estos meses es a juzgar menos, a TOLERAR lo que no comparto (menos en el caso de mi amigo indio jiji) y a ser menos quejosita.  Así que hoy me subi a un rickshaw que me dejó en un lindo parque donde corrí y casi me olvidé del frío y la contaminación y este domingo voy a ir con mi nueva amiga a la jornada de curación del curandero Patricio. Cuando me toque mi turno le diré que me cure de ser una gorda nefasta.

1234_Get_On_The_Dance_Floor_Full_Song

esta chica ávida del sánguche, en india es una sílfide.

bread_pakora2

bread pakora. sí, es lo que parece: un sánguche frito.

10924753_10152987488139659_3111007489878400674_n

el curandero Patricio en acción

My name is Tina

Hoy empecé mi curso de Hindustani al que voy con las francesas. Es hindustani y no hindi puro porque es un curso corto especialmente para movernos en la calle y en el refugio, y mientras que en algunos estados de India se habla hindi puro, en Delhi el hindi está mezclado con urdu (el idioma nacional de Pakistan), por eso hindustani.

Cuando nos presentamos, la profesora avisó que probablemente le cueste recordar los nombres ya que los nombres franceses no le son muy familiares y la entiendo perfectamente ya que trabajando en Buenos Aires yo tenía memoria prodigiosa con los nombres de los chicos y acá me cuesta UN PERÚ recordarlos pues sus nombres me suenan rarísimo. OK con los comunes como Rahul, Vijay, Prya, Roshni. Pero después tenés chulbule, kajal, Aarti, Adeeb, Guldesh y los demás no los escribo porque francamente no me los acuerdo. También hay nombres graciosos y si bien no llegan a la rareza de los uruguayos, hay quienes se llaman Lovely o Happy. Que en un niño es tierno pero de repente ves a un tipo con una cara de violador serial que se la pisa y te dice que se llama Lovely y te da un toque de cosa.

Volviendo a la clase, cuando me tocó a mí dije Tina y ella respiró aliviada. Le dije que en realidad mi nombre es Agostina pero que Mamila me lo había cambiado porque Agostina es imposible de pronunciar para los indios. Entonces me contó que las mujeres cuando se casan tienen la posibilidad de cambiar su nombre. Ya sea porque no les gusta o en el caso de que se llamen igual que la suegra (y eso no está bien visto) la mujer elige un nombre nuevo y durante la boda sucede la transformación.

Tanto ayer como hoy estuve en dos hospitales, ayer con mi amiga Sophie porque teníamos turno con Mathew Varguese, el super cirujano ortopedista que nos habían recomendado. Resulta que luego de ir de acá para alla y de que le hicieran radiografías el doctor dijo que es imposible la cirugía (el accidente fue hace 3 años) sin antes tenerla de uno a dos meses internada para ir moviendole el femur a donde debe estar para luego recién operarla. Que si bien no va a quedar perfecta, va a caminar muchísimo mejor y su vida mejorará notablemente.

Hablamos con la trabajadora social y como es un hospital privado, nos pueden hacer un descuento pero nunca pueden operarla gratis aunque es indigente. Hoy la buena noticia es que en el hospital publico tenemos a una francesa que vive en Delhi y trabaja en el hospital hace muchos años y nos dijo que si bien Varguese es un genio, la tracción previa a la cirugía se puede hacer gratis en el público, que ella puede conseguirnos una cama.

Por suerte la familia de Sargi aceptó aunque nosotras teníamos dudas de si iban a querer tenerla internada seis semanas y si alguien podía acompañarla. Pero claro, ilusas, tanto la niña como su familia saben que en el hospital no va a pasar frio ni hambre y que obviamente va a mejorar, así que están contentos.

Hoy volvimos a llevar a Adeeb, el nene con raquitismo, ya que el gastroenterólogo y pediatras querían ver el resultado de la biopsia. Antes de darnos el diagnóstico lo pesaron y me partió el alma ver que con seis años pesa menos que mi hija. trece quilos.

Por suerte no es celíaco y su raquitismo tan severo se debe a falta de sol (no sale nunca del refugio) y a la mala nutrición. Tiene un tratamiento de inyecciones y mil suplementos más antibióticos para un problema en su duodeno.

Ahora nos queda llevar al hermanito mellizo de Adeeb el martes que viene pues también muestra signos de raquitismo y arreglar la internación de Sargi. Nos sentimos genial.

Cuando devolvimos a Adeeb al refugio entramos a la escuela y estaba llena de niñas. Sargi vino corriendo a abrazarnos. Que lindo trabajo tenemos.

sarjiii

así quedó la cadera de Sargi por el accidente.

sarji

casi no puede apoyar el pie

sarji kajal

Kajal y Sargi

adeeb

Adeeb enojado luego de su inyección.