Vacaciones en el baño.

Llegó la famosa angustia del octavo mes. Resulta que ahora cuando no me ve porque estoy en el trabajo es todo risas, pero si estoy en casa y no juego/charlo/canto charlie y los números/le doy de comer o lo que sea a su lado, llora. Y llora desconsoladamente. O sea que hago todo con ella al lado.

El sábado me pasó algo genial, algo que me hermana aún más con todas las madres y es que dije “me voy a bañar” y me metí al baño. Abrí la ducha y no me bañé. Simplemente me escondí un rato, loca de contenta, extasiada de felicidad boludeando sola, sentada en el piso como una fugitiva que encuentra el lugar perfecto.

Y me reí.

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Girl power

Estamos en días difíciles, el papá de Julia está en Libia en una misión humanitaria con médicos sin fronteras y nosotras acá, todo el tiempo juntas, sin descanso, los únicos momentos que tengo niñera o abuelos son para reemplazarme mientras trabajo, el resto es mamá y Julia y viene siendo intenso.

Desde el día que se fue Andrés, Julia está con mocos, hace más de dos semanas, pero a la vez, en este tiempo cambió muchísimo y es otra Julia, mucho más interactiva.

Primero ya se sienta firme y derechita. Disfruta mucho de los baños, tenemos la rutina del baño antes de su hora de dormir y estamos un rato largo chapoteando con sus juguetitos.
Ahora come. Zapallo, zanahoria. No le gusta mucho la manzana pero toma el jugo y adora las galletitas de agua.
Cuando no estoy pasa horas sin tomar leche, se ve que esperando por mí, hasta que no da más y cede. Me recibe tirándome los brazos y totalmente eufórica. Está muy pegote y lo entiendo, no ve otra cara que la mía, pobre hija.
Ama a mi gato mayor, Camilo, y lo pellizca, él se deja y se tira panza arriba para que ella lo acaricie.
Y acá va lo mejor de todo: ahora la puedo dejar en el piso, con su mantita y sus juguetes mientras yo cocino, lavo, corrijo, twitteo, escribo o lo que sea. Siempre que estemos en la misma habitación ella se queda.

Nunca tuve problema con su sueño porque ella duerme mucho y yo duermo poquísimo (con cinco horas estoy perfecta) pero, hijita, me salvás la vida con esas cuatro siestas diarias.

En fin, eso que pensé que sería trágico viene dándose muy bien, cansador, pero bien, me baño menos, pero bien. No está nada mal, me gusta. Falta que nos recuperemos del resfrío y días lindos primaverales y estamos.

Girl power, little mother.

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Cosas que me facilitan la vida #1

Si tengo que pensar en un objeto de todos los que compré, me regalaron o prestaron, que me ha ayudado realmente y ha sido un verdadero compañero en mi aventura de madre, es el bañito-cambiador.

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En mi caso me lo regaló mi hermano y lo pensé bastante antes de aceptarlo porque es verdad que ocupa espacio y en cuanto dudás de comprarlo pensás en otras posibilidades, como la bañera de plástico que podés esconder detrás de la cortina de baño o en un placard y sacar sólo cuando la vas a usar o unos bañitos que se pliegan y despliegan a gusto y te sirven para los primeros meses.
¿Para qué semejante armatoste si al bebé lo puedo cambiar arriba de la cama y tener la bañaderita de plástico que es más económica?

¿Para qué? Para conservar un poco tu integridad física y no vivir con dolor de espalda.
El hecho de no tener que agacharte o inclinar la espalda cada vez que vas a cambiar al bebé y durante cada baño te hacen una persona más feliz.
Mi hija tiene casi cinco meses y lo sigo usando cada vez que la cambio. Se convierte en un ritual, un rincón de la casa donde le cambio el pañal, la visto, la baño, le canto y demás. Si no lo usara más a partir de hoy se justificaría con creces lo invertido en este magnífico objeto de primera necesidad.
Julia pesa más de ocho kilos y todavía la baño ahí, aunque se me moja un poco el piso con el chapoteo. No sé cuánta vida útil como baño queda, pero como cambiador igual garpa. Aparte viene con un compartimento para guardar cosas abajo y tener todo a mano. Para mí es un sí rotundo.

Pros: espalda feliz, tenés todo a mano en el compartimento de abajo, se puede comprar usado.
Contras: si no podés ubicarlo cerca de una pileta o en el mismo baño, tenés que desagotarlo a mano y es molesto, serán dos baldes de agua que tenés que cargar y luego tirar.